7 de diciembre de 2013

Grupo de la muerte: ¿Por qué no creer en Chile?

Se acabó la espera. El país se paralizó el viernes 6 de diciembre, para ver en horario de almuerzo el sorteo de cara a la Copa del Mundo de Brasil 2014. Un sorteo que era esperado por todos, pues existía mucha ansiedad por saber con qué rivales se encontraría el equipo de Jorge Sampaoli en la mayor cita planetaria del fútbol, pero la verdad es que el grupo que nos tocó no fue de los mejores.

Chile formará parte del Grupo B y arrancará su participación mundialista enfrentando a Australia, luego se medirá ante Holanda y culminará la fase grupal ante España- los campeones del mundo-  en el mítico Estadio Maracaná.

Esperábamos un sorteo mejor, sí. No nos hagamos los lesos, objetivamente el grupo de Chile está muy difícil. Tener a España, campeón planetario, y Holanda, subcampeón, como rivales no nos augura un camino sencillo. Para colmo de males, de avanzar a segunda ronda como sublíder, el rival que aparece en el horizonte es Brasil, que tiene un llave relejada en el Grupo A con Camerún, México y Croacia.

Si miramos el sorteo desde otro prisma, podemos decir que en una Copa del Mundo todos los rivales son difíciles y que para ser campeón hay que vencer a todos. Es cierto, quizás evitando frases utópicas, siempre será ver atractivo jugar a Chile ante selecciones del primer orden mundial.

Lejos de ambas visiones que se tengan del sorteo mundialista y de lo difiícil que será formar parte del Grupo B, hay un tema claro. La Roja de Jorge Sampaoli ha demostrado a lo largo de este proceso que no existen rivales invencibles. Se paró de igual a igual ante Colombia en Barranquilla, le ganó a Inglaterra en Wembley, ha protagonizado apretados encuentros ante Brasll y recuperó la capacidad de ganar de visita sin importar la cancha ni el rival.

Además, Chile cuenta con una generación dorada de futbolistas, todos con hambre de gloria. Arturo Vidal la rompe cada fin de semana en la Juventus, Sánchez brilla en Barcelona, Gary Medel no se achica ante nadie, Bravo está consolidado en España, Valdivia es un genio natural y Pizarro lleva una década siendo muy regular en el duro fútbol italiano. Jorge Sampaoli conoce además a a la camada que tuvo en la U, sabe sus capacidades y los jugadores confían en él. Vargas, Rojas, González, Díaz y Aránguiz son ejemplo de ello.

Sí, es cierto, el sorteo no fue para bueno para Chile. Pero también es cierto, que este grupo de jugadores puede dar la sorpresa. Ya demostraron en Canadá y Sudáfrica que no tienen techo y que les sobra hambre de gloria. Es cosa de escuchar a Vidal y Sánchez declarando que van a Brasil a buscar la Copa. ¿Por qué no creer en ellos?  


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