La "entrada" del campeón
Tuvimos que esperar hasta el último día del año para traer a ustedes la merecida nota acerca del campeón del fútbol chileno 2010, la Universidad Católica. Los cruzados lograron su décima estrella tras vencer por 5 goles a 0 a Everton en San Carlos de Apoquindo y, de paso, enviaron a los ruleteros al descenso.Milovan Mirosevic, Roberto Gutiérrez, Darío Botinelli, Jorge Ormeño, Fernando Meneses y Francisco Silva fueron los puntales de la campaña cruzada, que tuvo como líder a su técnico Juan Antonio Pizzi. El trasandino fue muy criticado por los hinchas, quienes incluso pedían su salida. Sin embargo, el clásico que perdió ante Colo Colo, marcó un antes y un después en su campaña a cargo de la banca estudiantil.
Repasemos los grandes hitos del título cruzado.La salida de Marco Antonio Figueroa
El 7 de julio la dirigencia de Cruzados S.A sorprendió al medio futbolístico al desvincular de la banca estudiantil a Marco Antonio Figueroa. El “Fantasma” dejó de ser el DT de la UC debido a sus constantes críticas a los mandamases de la franja por la lentitud en la llegada de los refuerzos. Así, Jaime Estévez decidió marginar al estratega y posicionó a José María Buljubasich en la gerencia técnica. El “Tati” fue el encargado de buscar un nuevo técnico y Juan Antonio Pizzi fue el elegido.
Lo curioso es que tras la salida de MAF, llegaron a San Carlos una serie de refuerzos. Juan Eluchans, Leandro Díaz, Rodolfo Arruarrena, Darío Botinelli, Roberto Gutiérrez, y Lucas Pratto se sumaron a los trabajos en esta nueva etapa.
Pizzi, el cuestionado
Si bien desde que llegó a la Universidad Católica, Juan Antonio Pizzi consiguió buenos resultados nunca fue del total agrado de la hinchada. La fanaticada de la UC se había acostumbrado al estilo frontal y ofensivo de Marco Antonio Figueroa, por lo que el juego sigiloso y de mucho toque del hispano-argentino no agradaba a la galería.
Si bien los cruzados ganaban en Santiago, cada vez que iban a regiones la situación se complicaba. Cobresal y Universidad de Concepción le quitaron puntos a los de Pizzi, en un torneo que se tornaba entretenido por la disputa entre Colo Colo, la UC y la U en la punta.El momento más crítico de la era Pizzi ocurrió en la fecha 10 en el clásico ante Colo Colo. El estratega ubicó en el equipo titular a todos los jugadores cuestionados, por lo que antes del partido ante los albos muchos sabían que era muy difícil conseguir un resultado positivo. Leandro Díaz fue el encargado de la contención y Rodolfo Arruabarrena fue situado como defensa central. La apuesta del DT fue un fiasco, puesto que el “Vasco” llegó tarde a todas las coberturas y jugadores como Paredes y Jorquera se dieron un festín con la zaga cruzada.
El Cacique ganaba 3 a 0, pero en el final los estudiantiles reaccionaron y se fueron con un 2 a 3 decoroso del Monumental. La actitud del equipo no le importó a los hinchas, pues todos pedían a gritos la salida del entrenador tras este magro resultado. El equipo de Cagna le sacaba 7 puntos de ventaja a la UC y el título, al parecer, tenía que esperar.
El DT aprendió a golpes
La derrota ante Colo Colo caló hondo en las huestes cruzadas y Pizzi decidió efectuar modificaciones drásticas a su oncena. El técnico sacó a los argentinos de la titularidad y ordenó el ingreso de jóvenes valores surgidos de la cantera como Francisco Silva, Felipe Gutiérrez, Francisco Pizarro y Hans Martínez, quienes le dieron un nuevo aire a la UC.
Vino la victoria ante Ñublense, luego ante La Serena y San Felipe. Colo Colo derrotó a Palestino, pero igualó ante Huachipato y la U. Quedaban 4 fechas para el final y la diferencia entre cruzados y albos era de apenas 3 puntos. El torneo entraba en su fase crucial.
La fecha 31 fue determinante. Sin convencer, Católica venció apretadamente en San Carlos por 2 a 0 a Huachipato con goles de Gutiérrez y Ormeño, mientras que Santiago Morning dio el golpe del torneo. El “Chago”, que peleaba por no descender, venció a Colo Colo en el Monumental con gol de Pablo Calandria, por lo que a falta de tres jornadas para el final, cruzados y albos quedaban igualados en puntaje. El equipo de Pizzi, que todos daban por muerto, estaba más vivo que nunca en la lucha por el título.
El punto de inflexión
El partido clave para el plantel de la UC fue el duelo jugado ante la U. Los estudiantiles decidieron jugar de local en el Nacional, permitiendo el ingreso de apenas 8 mil hinchas azules y aquello se notó. Los cruzados tuvieron en apoyo de su hinchada en un duelo que para los cruzados significó que estaban para grandes cosas.
Fue la tarde de Milovan Mirosevic, la de la lesión de Botinelli y la de la consolidación de Lucas Pratto. Los cruzados tuvieron el partido perdido a falta de 9 minutos para el final, pero Diego Rivarola perdió el penal que pudo significar la victoria azul. Tan solo un minuto después, el capitán cruzado marcó desde los 12 pasos el gol de la ventaja y Pratto selló la victoria de 4 a 2 en los instantes finales. La UC cumplió su tarea, al igual que Colo Colo, por lo que había que seguir esperando para definir al campeón.
El milagro de Calama y el desastre de Rancagua
Faltaban 2 fechas para el final y los jugadores ya estaban desgastados. Colo Colo debía visitar Rancagua para seguir soñando y precisamente Marco Antonio Figueroa era el técnico de los celestes. El “Fantasma”, querido y odiado por la parcialidad cruzada, le dio una mano a su ex equipo ya que Ohiggins derrotó por 2 a 1 a los albos y la copa estaba servida.
La UC, por su parte, debió luchar en el desierto de Calama para mantenerse con vida en la lucha por el título. Cobreloa fue un hueso duro de roer para los de Pizzi, pues en gran parte del partido estuvieron en ventaja. Sin embargo, en el minuto 89, Juan Eluchans acalló las críticas y marcó el gol más importante de su carrera. El trasandino batió con un implacable tiro libre al portero Hurtado y decretó el 3 a 2 con que la Católica se ilusionaba con la décima estrella.
La jornada de la emoción
Y llegó el 5 de diciembre. El momento de la alegría o el de la tristeza. El instante en donde todos hablaban de la falta de jerarquía cruzada. La hora en que la décima estrella podía bajar del firmamento. Se jugó en San Carlos, el estadio estaba repleto, era la oportunidad de dar la vuelta ante un elenco que estaba a un paso del descenso.
Y la Católica no decepcionó. Se jugaba el primer minuto y con un tiro espectacular de fuera del área, Fernando Meneses batió al portero rival y marcó el 1 a 0 para los de la franja. Luego vinieron los goles de Marco González, Milovan Mirosevic, Adán Vergara y Felipe Gutiérrez. La copa estaba servida y los cruzados caballeros se abrazaban por décima vez, goleando por 5 a 0 a Everton.
Fue un torneo extraño. Hubo tristezas, alegrías, furia y sobretodo algarabía. La UC bajó la décima estrella del firmamento sin que nadie lo esperara. El equipo franjeado se repuso a todas las críticas y aprendió de los errores para dar una nueva vuelta olímpica. Fue la menos esperada, pero sin lugar a dudas una que quedará por siempre en el corazón de los hinchas. La historia de la era Pizzi se seguirá escribiendo, ahora con nuevos desafíos en mente, como la Copa Libertadores 2011.
Por ello, en el último día del año, Revista Cracks le rinde un merecido homenaje al mejor del 2010 en el fútbol chileno. Felicidades al campeón, felicidades a Universidad Católica.






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