Columna: Fútbol (des)equilibrado
En la actualidad, cuesta encontrar equipos que ataquen tanto como la Universidad de Chile. La tendencia del fútbol posmoderno indica que lo primordial es asegurar la defensa y luego, si se dan las cosas, intentar algún acercamiento al área rival. Lo pudimos observar en la última Copa del Mundo, donde el juego vistoso que le impregnaba Marcelo Bielsa a la “Roja”, sin lugar a dudas llamó la atención de todos.Como sabemos, Jorge Sampaoli es un admirador del juego del “Loco”y en sus equipos intenta emular los principales conceptos desarrollados por el estratega rosarino. La presión constante, la búsqueda del ataque por las bandas y jugar siempre con 3 delanteros son las características que ambos técnicos rosarinos profesan.
Sin embargo, la lógica del fútbol se desarrolla en dos facetas y el librito indica que tan importante como atacar es defender. No se saca nada con jugar todo el partido en área rival si no se logra anotar y al primer embate te convierten. Le sucedió en múltiples ocasiones a Bielsa. Recuerdo aquel partido ante Paraguay en Santiago, que Chile perdió 3 a 0, y aquel en Brasil ante la verdeamarelha, donde por descuidos terminamos hipotecando un empate que parecía sellado.
En contraposición aparece la Universidad Católica, un equipo que sin caer en los moldes de “defensivo” ni “ofensivo”, es una escuadra muy equilibrada. A Pizzi le gustan los equipos con muchos hombres en medioterreno, para así tener la posesión del balón y rotar la pelota hasta encontrar el espacio en la zaga contraria y definir. Para ello, requiere de una gran efectividad en la conversión y la encuentra en hombres como Lucas Pratto, Felipe Gutiérrez, Tomás Costa o Milovan Mirosevic. Todos convierten en la UC.
La definición es algo que carece la U, a pesar de ser el elenco más goleador del campeonato. Puede sonar a paradoja, pero lo cierto es que los azules convierten pocos goles si consideramos la cantidad de minutos que el balón circula en área rival. Ante la UC, un equipo que defendió de manera óptima, los de Sampaoli no tuvieron variantes y terminaron hipotecando la chance de salir campeones.
Ante ello, cabe preguntarse. ¿Sirve en el fútbol defender a raja tabla un sistema de juego? En este deporte no hay absolutismos ni métodos infalibles. La única certeza es que el juego se desarrolla en dos facetas y siempre es importante conseguir un equilibrio entre ambas. Lo logró tras duros golpes Marcelo Bielsa con la selección chilena, también Claudio Borghi en su Colo Colo 2006. Con mucho trabajo y tras aprender de los errores, siempre es posible perfeccionar un sistema y aquella es una lección que aún debe aprender Sampaoli. Por el momento, el equilibrio no sólo le da la razón a Pizzi, sino que también un campeonato.

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